Nuevas formas de observar el Desarrollo

La investigación en neurodesarrollo está incorporando nuevas tecnologías que nos ayudan a comprender mejor algunos aspectos del desarrollo infantil. Una de ellas es el eye-tracking o registro ocular.

Esta tecnología permite registrar hacia dónde dirige un niño su mirada mientras observa diferentes imágenes o situaciones. Así podemos conocer, por ejemplo, qué elementos llaman más su atención, cuánto tiempo los observa o cómo va desplazando la mirada de un lugar a otro.

El registro ocular es especialmente interesante porque aporta información objetiva sobre la atención visual. Gracias a esta tecnología, diferentes estudios han analizado cómo miran los niños y cómo estos patrones de mirada se relacionan con procesos como la atención, el aprendizaje y la comunicación social, así como con distintas condiciones del neurodesarrollo, entre ellas el autismo.

El eye-tracking aporta una información complementaria que puede ayudarnos a comprender mejor el desarrollo infantil. Al unirla con lo que cuenta la familia, lo que observamos durante la valoración y la información que obtenemos a través de otras herramientas de evaluación, podemos construir una visión más completa de cada niño. Su aplicación continúa avanzando y su valor está precisamente en sumar una nueva forma de observar y comprender el desarrollo.

Esta es una de las líneas de trabajo de la Cátedra en Neurodesarrollo: combinar diferentes formas de conocer al niño, integrando la experiencia de las familias, la evaluación del desarrollo y las nuevas tecnologías.

Integrar las piezas para comprender mejor

Una valoración integral se parece más a construir un puzle que a superar un examen.

La familia aporta la historia y lo que ocurre en la vida cotidiana. Las rutinas y los entornos nos muestran cómo participa el niño. El juego y la observación permiten conocer cómo aprende, se comunica e interactúa. Las pruebas estandarizadas aportan información sistemática sobre diferentes áreas del desarrollo. Y las nuevas tecnologías pueden añadir medidas complementarias sobre procesos que no siempre son fáciles de observar directamente.

El verdadero trabajo de la evaluación consiste en integrar todas esas piezas.

Una buena valoración reúne toda la información que vamos conociendo sobre el niño: lo que cuenta su familia, lo que observamos mientras juega y se comunica, cómo participa en su día a día y la información que aportan las diferentes herramientas de evaluación y las nuevas tecnologías.

Al unir todas estas piezas podemos conocer mejor sus fortalezas, comprender qué apoyos puede necesitar y tomar decisiones que tengan sentido para él y para su familia. Evaluar es mucho más que medir: es observar, escuchar y comprender para acompañar mejor.

Referencias seleccionadas

  • Hyman, S. L., Levy, S. E., & Myers, S. M. (2020). Identification, Evaluation, and Management of Children With Autism Spectrum Disorder. Pediatrics, 145(1), e20193447.
  • World Health Organization. (2020). Improving Early Childhood Development: WHO Guideline.
  • Almasri, N. A. et al. (2021). Family-centred care in early intervention: A systematic review of the processes and outcomes. Child: Care, Health and Development, 47(6), 757-768.
  • Jiménez-Arberas, E. et al. (2024). Evidence-Based Implementation of the Family-Centered Model and the Routines-Based Model in Early Childhood Intervention. Children, 11(1), 63.
  • Hou, W. et al. (2024). Evaluating the validity of eye-tracking tasks and stimuli in identifying infants at elevated likelihood of autism: A meta-analysis. Clinical Psychology Review, 110, 102429.

Dña. Emma Balsalobre Barreales
Logopeda – Fundación Salud Infantil
Docente – Universidad Internacional de la Rioja (UNIR)

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